LOS MINISTROS DE MILEI: LA BANDERA DEL PRO (1)

Sea por falta de personas idóneas para ocupar determinados cargos, o, por un acuerdo implícito con el ex presidente Mauricio Macri a cambio de su apoyo electoral, Javier Milei cedió al líder del PRO el manejo de los ministerios más importantes
LOS MINISTROS DE MILEI: LA BANDERA DEL PRO (1)Sea por falta de personas idóneas para ocupar determinados cargos, o, por un acuerdo implícito con el ex presidente Mauricio Macri a cambio de su apoyo electoral, Javier Milei cedió al líder del PRO el manejo de los ministerios más importantes
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El gabinete de ministros de Javier Milei sorprendió por la incorporación de muchos ex funcionarios del PRO, menemistas y hasta massistas.

La alianza Macri-Milei, impulsado por el ex presidente, quien no espero ni un día para darle su apoyo, luego de que la candidata de Juntos por el Cambio, Patricia Bullrich, haya perdido las elecciones generales frente a Sergio Massa y Javier Milei, deja dos interpretaciones abiertas:

La primera, y la más probable, un acuerdo no escrito por lo bajo, a cambio del apoyo electoral del ex mandatario Macri; el nuevo presidente le entregaría las principales carteras a hombres y mujeres de la confianza del líder del PRO. Siendo los ministerios con más peso dentro del Ejecutivo, se trata de la cooptación de Macri del gabinete de La Libertad Avanza.

La segunda, ayudarle y darle volumen al gobierno brindándole gente con experiencia en gestión pública, algo de lo que carece totalmente Javier Milei.

Javier Milei junto a Mauricio Macri y Patricia Bullrich, previo al ballotage contra Massa del 22 de noviembre.

De cualquiera de las dos formas, los dedos de Macri en el nuevo gobierno están marcados, y la llegada de gente de Juntos por el Cambio confirmada.

Así, es el caso del ex ministro de Finanzas, Luis “Toto” Caputo, quien será ministro de Economía, del ex subsecretario de Financiamiento y secretario de Finanzas, Santiago Bausilli, quien irá al organismo público más odiado del presidente electo, el Banco Central (BCRA), de la ex ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, la que retorna a esa misma cartera,  y una sorpresa, el diputado radical y ex candidato a vice de Bullrich, Luis Petri, quien ocupará, ni más ni menos que el ministerio de Defensa.

Pero ¿Quiénes son? ¿Cómo fue su paso por la gestión pública? ¿Tienen causas de corrupción abiertas?

Caputo: el ministro deuda

La decisión ministerial que más impactó, por el cargo y la persona, fue la que involucra a Luis “Toto” Caputo, que luego de algunas desmentidas de la flamante Oficina del Presidente Javier Milei, se confirmó su lugar como ministro de Hacienda para dirigir los destinos de la economía de Argentina.

Egresado de la licenciatura en Economía de la Universidad de Buenos Aires y profesor de Economía y Finanzas de la Universidad Católica, Toto viene del mundo de las finanzas, donde trabajó en cargos directivos del banco JP Morgan y del Deutsche Bank, y de algunas administradoras de fondos comunes de inversión.

Toto Caputo es primo del empresario Nicolás Caputo, alias Nicky, amigo del alma de Mauricio. A través de sus empresas, Nicky cosechó varios contratos tanto con el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (GCBA) como el de la Nación, principalmente en sectores de la obra pública y de la energía. Es cierto que es muy amigo de Mauricio, estudiaron juntos en el Cardenal Newman, y estuvo a cargo de la recaudación de campaña que llevo a Macri a La Rosada. Además, fue quien llevó los US$ 6 millones que pedían de rescate los secuestradores de Mauricio.

El empresario Nicky Caputo en la investidura presidencial de su amigo Mauricio.

Como se dijo, Toto estuvo al frente de la secretaría de Finanzas de 2015 a 2017, y de 2017 a 2018, fue ascendido a ministro de Finanzas, luego de acordar el megapréstamo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

En su paso por la gestión pública, fue quien, en primer lugar, participó del pago a los holdouts o Fondos Buitres lo adeudado para lograr salir del default en el que dejó a la Argentina el último gobierno de Cristina Fernández.

A la par, ideó y ejecutó el plan de financiación del Estado a través de deuda pública del gobierno macrista, tomando préstamos del mercado de capitales para pagar deuda pública en pesos previa y déficit estatal, que iban a cubrir gastos corrientes del Estado. La razón esgrimida para usar este esquema, en ese momento, era no sacarle crédito en pesos a las empresas.

De izquierda a derecha: Nicolás Posse, futuro jefe de gabinete, en el centro, Luis Caputo, futuro ministro de Economía seguido del flamante presidente electo Javier Milei.

La situación era insostenible, por donde se la viese. Principalmente porque el flujo de deuda contraída iba destinada a gastos corrientes, que debido a un contexto internacional complejo como lo fue la “Guerra Comercial” entre EE.UU. y China, se complicó aún más.

La deuda que vencía, tomada de mercados capitales, debía pagarse. Ahí es que el nuevo ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne contrae el préstamo de USD 44.000 millones del FMI, el más grande de la historia del organismo. 

¿Su destino? Pagar intereses de deuda que tomó el primer ministro de Macri, Alfonso Prat Gay y Caputo (que tomaron para pagar deuda kirchnerista), pero sobre todo cubrir déficit y atesorar reservas.

El camino de la deuda de 2016-2019 fue complejo: la primera contraída en mercados capitales fue, primero, a cubrir vencimientos en pesos y déficit en pesos del kirchnerismo, pero caro, ya que el ajuste solo se recayó sobre las tarifas de servicios públicos. El financiamiento comienzo a flaquear, por eso el país va al FMI para cubrir esa deuda, deuda “barata” (3,2 a 4,3%) por deuda cara (6%) de los mercados de capitales, pero fue la misma deuda de Cambiemos.

¿El resultado? La deuda pública al final del mandato de Macri llegó al 90% del Producto Bruto Interno (PBI). Tampoco se frenó la inflación sino que se aceleró, llegando al 54% anual en 2019, aumentando la pobreza a más del 35% y con esto el fin del gobierno cambiemita.

Tras su paso por la función pública, volvió a la actividad privada, y fundó la consultora Anker.

Con respecto a sospechas de corrupción sobre Caputo: el Consorcio de Periodistas de Investigación (ICIJ) reveló en la investigación colaborativa “Paradise Papers” que Caputo administró inversiones a través de un sociedad gerenciadora llamada Noctua Partners LLC en los paraísos fiscales de las Islas Caimán y Delaware.

Tener cuentas en sociedades off shore no es per se un delito. El no declararlas sí te consigue un problema con la AFIP por evasión de impuestos, y un problema mayor, si se comprueba que ese dinero corresponde a fondos de negocios ilícitos o lavado de dinero.

Por otro lado, hubo otra denuncia de peso, la Unidad Fiscal de Investigaciones de Delitos de la Seguridad Social (UFISES) impulsó una pesquisa para determinar si Caputo favoreció con su firma a Axis (una sociedad inversora en la que trabajó hasta fines de 2015) de fondos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES (FGS).

La causa que surgió a partir de una revelación de la Revista Noticias, señaló que, según la ley de ética publica, deberían haber pasado al menos tres años para realizar una operación de este estilo con una sociedad donde haya tenido participación el funcionario.

El procesado Bausilli

Santiago Bausili es un hombre no muy conocido, pero ocupó roles importantes en la cartera económica durante la gestión de Macri. Ahora, presidirá el organismo que prometió implosionar Milei, el tan cuestionado Banco Central de la República Argentina (BCRA).

Santiago tiene una carrera similar a la de su amigo Toto, es economista por la Universidad de San Andrés, trabajó en el JP Morgan y el Deutsche Bank. Y durante el gobierno de Macri ocupó la subsecretaría de Financiamiento y, posteriormente, fue ascendido a secretario de Finanzas, siempre bajo el ala de su amigo y futuro ministro de Economía.

Bausili estuvo en el centro de la agenda pública luego de que trascendiera la decisión judicial de la Cámara Federal porteña de sobreseerlo por haber presuntamente beneficiado al Deutsche Bank (su antiguo empleador) en una venta de deuda selectiva del BCRA siendo secretario de Finanzas. Cuando tomo notoriedad publica este hecho, la misma titular de la Oficina Anticorrupción macrista, Laura Alonso, dijo que debía excusarse de esta operatoria.

La cuestión es que Bausili fue procesado dos veces por el conocido juez federal Sebastián Casanello: primero, en abril de 2021, cuando el magistrado consideró que había elementos que acreditaban los hechos, que incluían, además, varias actas, señalando un claro conflicto de interés. Bausili apeló, le dieron la razón, la causa volvió a Casanello, quien tiempo después, y en base a un dictamen de la Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA), lo volvió a procesar.

Bausili junto al ministro Nicolás Dujovne y el titular del BCRA, Guido Sandleris, durante el gobierno de Macri.

Este último procesamiento, luego de tener el caso durante tres meses, fue resuelto por la Cámara Federal hace unos días. Con los votos de Eduardo Farah y Martín Irurzun se revocó el procesamiento y se le dictó la falta de mérito. El camarista Roberto Boico votó en disidencia.

Ahora, Bausili es libre de asumir sin procesamientos.

Bullrich: el regreso de la “mano dura”

La ex ministra y futura de Seguridad, Patricia Bullrich, es la más conocida de los cuadros macristas que se incorporarán al gobierno de Milei. Bullrich salió tercera en las elecciones generales y se despidió de su sueño presidencial.

Su carrera política incluye un origen, que algunos apuntan en la organización guerrillera Montoneros, seguida por el menemismo, al que abandona después de ver la corrupción de esos años en el Congreso, su paso por el gobierno de la Alianza, como ministra de Trabajo, y su recordada gestión en Seguridad con Macri.

Milei y Bullrich se fundieron en un abrazo para unir fuerzas para derrotar al kirchnerismo.

En su gestión le plantó cara a la banda de Los Monos, quienes controlaban la mayor parte de la venta de droga en Rosario, desarticuló una banda de más de 30 personas que funcionaban como sicarios de estos y bajó un 30% los asesinatos en la ciudad santafesina.

En el año 2017, tuvo que enfrentar fuertes acusaciones y marchas de organismos de DDHH, el kirchnerismo y la Izquierda de que gendarmería (fuerza que dependía de ella) había desaparecido a Santiago Maldonado, un joven tatuador que participaba de un corte de la Ruta 40 en reclamo por territorios ancestrales mapuches. Al final, se lo encontró 400 metros del hecho en el Río Chubut. La necropsia, con peritos de parte como de la familia, descartaron las sospechas de que el cuerpo hubiera sido plantado.

Petri y la sorpresa

La figura de Luis Petri tomó relevancia por dos aspectos, primero, se casó con la conocida periodista del noticiero de Telefé por la noche, Cristina Pérez, y dos, por ser quien acompañó a Patricia Bullrich en la formula presidencial de Juntos por el Cambio.

Petri es mendocino y se recibió de abogado en la Universidad Nacional del Litoral. A los 22 años ya era vicepresidente de la Juventud Radical de su provincia.

Supo tejer nexos con el ex vicepresidente Julio Cobos, hasta ser electo legislador provincial en 2006 y ser diputado nacional, durante dos mandatos, hasta 2021. En 2023 perdería las internas a gobernador contra Alfredo Cornejo, luego acompañaría a Bullrich en la fórmula.

De izquierda a derecha: Patricia Bullrich, el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo y Luis Petri.

Algunos medios sostienen que su llegada frena las intenciones de la vicepresidenta Victoria Villarruel de designar un militar retirado en ese puesto, siendo esa área y Seguridad los expertises de la abogada.

Más allá de participar en una Comisión Bicameral del Congreso por el hundimiento del submarino ARA San Juan, Petri, nunca tuvo experiencia en cargos relativos a la Seguridad. Ahora… deberá lidiar con las Fuerzas Armadas como el Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea.

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Editor jefe en El Punto Medio, especialista en periodismo de investigación, con experiencia en gráfica, radio y portales digitales.
Periodista y Lic. en Comunicación Social por el Colegio Universitario de Periodismo (CUP) y la Universidad Católica de Santiago del Estero (UCSE).

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