LA HERENCIA QUE DEJA MASSA

El superministro llevó la inflación al 140% anual, termina con más deuda que Macri, mayor pobreza y un dólar rozando los $1000, aún así llegó al ballottage. Pero la bronca le ganó al miedo y perdió. Lo que no se perdió es el legado económico que deja
LA HERENCIA QUE DEJA MASSAEl superministro llevó la inflación al 140% anual, termina con más deuda que Macri, mayor pobreza y un dólar rozando los $1000, aún así llegó al ballottage. Pero la bronca le ganó al miedo y perdió. Lo que no se perdió es el legado económico que deja
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El todoterreno Sergio Massa, aspirante a ser presidente, asumió el 3 de agosto de 2022 el ministerio más importante de la Argentina, luego de que Martín Guzmán renunciara al cargo. Guzmán, alumno de la Santa Sede y discípulo del Premio Nobel Joseph Stiglitz había fracasado.

La paradoja es que los números de Guzmán hoy serían aplaudidos. Sergio, ungido como el abanderado del aparato peronista, y hasta ese momento presidente de la Cámara de Diputados, empeoró cada uno de los índices que alcanzó su predecesor. Veámoslo en detalle.

Suba de precios

En su paso por el ministerio de Economía, Martín Guzmán debió enfrentar la pandemia de Covid-19 en 2020, donde la actividad cayó 10 puntos pero que a la vez por el congelamiento de esta le permitió tener una inflación aceptable del 36% en ese distante 2020. De todas formas, los efectos de la impresión de dinero sin respaldo por parte del Banco Central de Argentina (BCRA), al igual que en el resto de los países que se practicó en ese tiempo, no se harían esperar. 

Así en 2021, el flamante gobierno del Frente de Todos (FdT) cerró con una inflación del 50,9% siendo la segunda cifra más alta en 30 años, solo superada por la dejada por el macrismo en 2019 (53,8%)

Durante 2022, Guzmán tuvo meses donde la inflación se descarriló de forma abrupta, cerrando marzo y abril con un 6,7% y 6%. Un 26,4% de acumulado solo en los primeros cinco meses del año, y un interanual del 78,5%. Con esos números, la presión la vicepresidenta Cristina Fernández (dueña de los votos) se hizo notar y el tiempo de Guzmán se terminó.

El ex ministro Martín Guzmán junto al presidente Alberto Fernández.

En estas circunstancias, y con la suma total del poder en el Ministerio de Economía, Massa asumió con la promesa de traer previsibilidad y bajar la inflación.

¿Qué pasó? Bueno, ni siquiera pudo mantener los números que heredó, sino que los empeoró notablemente

Así ocurrió con la inflación; la suba de precios se aceleró en agosto y septiembre de 2023, después de un año y unos meses la duplicó al 12,4% y 12,7% mensual. La de octubre dio un poco de respiro, y cerró en 8,3%. Especialistas apuntan que se debió al 18% de devaluación que el BCRA aplicó sobre la moneda argentina al día siguiente de las PASO el 13 de agosto. 

De todas maneras, la inflación interanual acumula más de un 140%, siendo la más alta desde 1989, épocas de hiperinflación alfonsinista.

Más pobreza

Debido a la aceleración de precios experimentada a finales del gobierno de Cristina Fernández, los años de Macri y de Alberto, cada vez hay más personas que aunque trabajan son pobres. El valor adquisitivo no le sigue el paso al aumento del Índice de Precios al Consumidor (IPC), que toman la Canasta Básica (CB) para medir la indigencia y la Canasta Básica Total (CBT) que hace lo mismo con la pobreza.

En un año de gestión como ministro de Economía, Massa consolidó la pobreza en el 40% de los argentinos, es decir, 18,6 millones de argentinos, más de 2 millones de pobres nuevos. Mauricio Macri había dejado la marca en el 35,5% cuando se fue del gobierno.

Alberto Fernández contando los nuevos pobres en campaña presidencial de 2019.

Si analizamos la pobreza multidimensional, que analiza acceso a servicios públicos, educación, conectividad a Internet y demás aspectos, los números son mucho peores.

Pleno empleo

El año 2022 cerró con un saldo positivo de empleo privado, se crearon más de 550.000 empleos formales en la Argentina, la tasa desocupación fue de apenas del 6,2%, un número de casi pleno empleo. La contracara de estos números es que la mitad de esos empleos que se crearon fueron monotributistas o independientes.

De 2021 a 2022, el Ministerio de Trabajo informó que el número de 12.468.856 trabajadores se incrementó a 13.076.773 trabajadores (teniendo en cuenta las 50.000 nuevos empleos públicos), se trató de 607.917 trabajadores más, un repunte del 4,9% frente al año previo. 

Sin embargo, entre monotributistas e independientes registrados se contabilizaron 338.191 empleos, más de la mitad del total. Por lo que, estamos hablando de un aumento de trabajo precarizado al mismo tiempo.

El ascenso del dólar

Cuando el 2 de julio de 2022, Martín Guzmán presentó su renuncia, el valor del dólar blue había pasado los 200 pesos, un promedio de $215,23 según Ámbito Financiero. Alberto Fernández había recibido el dólar en $65 en ese ya lejano 2019.

Desde ese momento, y con la asunción de Massa al frente del gabinete económico del Gobierno, el establishment las cosas se iban a tranquilizar, iba a ver mayor previsibilidad, lograría reducir la inflación y estabilizar el dólar. La realidad lo pasó por encima, hubo una devaluación de casi el 400% y hoy el valor de la divisa estadounidense es de $950 al valor blue.

Más deuda que Macri

Según los últimos datos que se conocen, la deuda del Estado argentino es de 419.291 millones de dólares. Del total de esta deuda apenas 43.298 millones de dólares corresponden a las obligaciones que tenemos con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el 10% del total aproximadamente. 

Durante el gobierno de Alberto Fernández, la deuda del Tesoro Nacional subió 103.702 millones de dólares, duplicando la contraída con el FMI.

Además, el BCRA mantiene una deuda colosal con los bancos argentinos, a través de lo que se conoce como la “bola de las LELIQs”. Según datos de septiembre, la deuda que mantenía el BCRA con las entidades financieras en estos instrumentos era de $20 billones ($14,71 millones en esos instrumentos y otros $5,32 millones en pases). Un monto equivalente a entre 11 y 11,5% del Producto Bruto Interno (PBI).

El presidente Alberto Fernández había prometido poner fin a este esquema “usurero” en sus palabras, y destinarlo para aumentar un 20% las jubilaciones. Al final lo multiplicó 18 veces (era de $1,1 billones al asumir). La deuda que era de $57.000 millones por mes (remunerado con una tasa del 63% nominal anual), creció hasta los $1,613 billones y a una tasa cada vez más elevada.

Este problema que comienza durante el gobierno de Mauricio Macri, en realidad estaba pensado como un esquema de “doble asiento” donde el Central le pagaba interés mediante las LELIQs a los bancos, para que esos bancos ofrecieron a la gente plazos fijos con intereses por encima de la inflación para que la gente no se fuera al dólar. Algo que no se cortó sino que se profundizó en el gobierno del FdT. 

Al mismo tiempo, este exceso de oferta monetaria es emisión monetaria futura y causante de inflación, le pasó a Macri y le esta pasando a Massa (se calcula que las LELIQs son por lo menos tres veces la base monetaria de Argentina).

Jubilaciones más bajas que en los ´90

Si tomamos el dato de octubre de 2023, la jubilación mínima que se ubica en torno a los $124.459 con el bono del Gobierno de $37.000, estipulado para este mes, estamos hablando de 131 dólares (al tipo de cambio blue). 

La jubilada Norma Plá encabezó varias de las marchas en contra de Domingo Cavallo por los haberes de 150 dólares que recibían muchos de sus pares en la década de los ´90. Hoy las jubilaciones mínimas son más bajas que las de esa época.

Norma Plá, referente de los jubilados durante épocas de Menem.
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Editor jefe en El Punto Medio, especialista en periodismo de investigación, con experiencia en gráfica, radio y portales digitales.
Periodista y Lic. en Comunicación Social por el Colegio Universitario de Periodismo (CUP) y la Universidad Católica de Santiago del Estero (UCSE).

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