PERSONAS TRANS EN DEPORTES ESTÁN SIENDO CONTROLADAS

A diferencia de lo que se cree, los deportistas trans, con algunas excepciones, pasan minuciosos controles y estándares de comités deportivos disciplinarios
PERSONAS TRANS EN DEPORTES ESTÁN SIENDO CONTROLADASA diferencia de lo que se cree, los deportistas trans, con algunas excepciones, pasan minuciosos controles y estándares de comités deportivos disciplinarios
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En el ámbito deportivo surgieron situaciones que despertaron polémica sobre dónde ubicar a deportistas con características diferentes a las típicas.

Uno de los casos más mencionados fue el de Caster Semenya, la atleta sudafricana dos veces campeona olímpica, que fue excluida en 2019 debido a nuevas regulaciones en niveles hormonales máximos establecidos por la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo. Semenya fue sometida a un test sexual donde se encontró que, a pesar de su fenotipo femenino, su sexo cromosómico es XY, por lo que es intersexual. Esa característica explica sus inusuales niveles de testosterona, que alcanzaba tres veces el nivel común para mujeres.

El manejo de este caso y otros similares por parte de la Asociación Internacional de Atletismo fue duramente criticado por diferentes profesionales, tanto por la poca claridad de las regulaciones previas, como por las filtraciones de resultados de laboratorio. Dutee Chand es otra atleta, de origen indio, que presenta niveles altos de testosterona y enfrentó regulaciones similares.

Caster Semenya, ex corredora olímpica por Sudáfrica, fue descalificada por presentar más testosterona de la permitida.

El debate sobre estas situaciones despertó opiniones encontradas, que aún no están del todo resueltas. Algunas atletas mujeres consideran que no es equitativo competir en la misma categoría que personas con niveles hormonales inusuales, dada la potencial ventaja que podrían tener.

Estudios han mostrado que la testosterona influye en el desarrollo de ciertas características, como la musculatura, llevando a un desempeño que puede jugar a favor o en contra, según el deporte. Es por eso que una de las propuestas ante estas situaciones es diagramar reglas, redefinir o crear nuevas categorías dependiendo de qué actividades se encuentran influidas por niveles hormonales atípicos.

En deportes como el atletismo, se exige actualmente para la categoría femenina tener un nivel de testosterona menor a 5 nmol/L, aunque los niveles típicos para mujeres se encuentran entre 0.2 y 2 nmol/L, y para hombres entre 10 y 34 nmol/L.

El reciente caso de la nadadora trans Lia Thomas (que realizó su transición hace dos años) reavivó la polémica, al quedar primera en una competencia femenina de 500 yardas, cuando antes de su transición quedó en el puesto 65 en la categoría masculina.

La National Collegiate Athletic Association actualizó luego los requerimientos para participar en la categoría femenina, limitando los niveles hormonales. Otras nadadoras, abogadas y médicos mencionaron que es necesario estudiar la posible ventaja competitiva en algunos deportes que otorgaría el hecho de haber pasado por una pubertad masculina, dado que muchos cambios físicos persisten luego de una transición.

Lia Thomas, nadadora estadounidense trans. Muy criticada por su diferencia física notoria con el resto de sus competidoras. Terminó siendo apartada por excederse en niveles permitidos de testosterona en competiciones femeninas (TYC SPORTS).

Críticas similares se originaron ante situaciones como las de Alana McLaughlin, luchadora trans de MMA que ganó su pelea debut ante una luchadora experimentada. Alana transicionó luego de sus 30 años, habiéndose desempeñado previamente como soldado estadounidense en Afganistán. En el caso del ciclismo, la federación británica de ciclismo suspendió recientemente su política de inclusión trans, indicando que deben revisarla en profundidad para evitar injusticias. 

El Comité Olímpico Internacional (COI) tenía un límite de testosterona para categorías femeninas de 10 nmol/L, que eliminó en 2021, delegando en cada deporte la decisión de cómo regular las categorías. Joanna Harper, médica trans asesora del COI, considera que incluso un nivel de 10 nmol/L es demasiado alto, dado que el 95% de las mujeres tiene menos de 1.7 nmol/L. Ella apunta que es el COI quien debe definir reglas y niveles justos para cada deporte, sin excluir a personas trans, pero sin dar lugar a situaciones donde tomen ventaja significativa sobre mujeres. Harper menciona que “las mujeres transgénero son en promedio más altas, grandes y fuertes que mujeres cis, y eso aporta ventajas en muchos deportes”.

Caitlyn Jenner, ex atleta que ganó el decatlón como masculino en 1976 y transicionó en 2015, expresó que las categorías femeninas deben ser cuidadas a la vez que personas trans deben poder participar en competencias deportivas. Coincidió en que para estos casos no hay una sola respuesta, sino que se debe analizar cada actividad y si existen o no posibles ventajas.

William Bruce Jenner transicionó a Caitlyn Jenner a los 65 años.

También destacó que las personas trans que compitieron y ganaron no infringieron las normas vigentes al momento de su participación, por lo que la responsabilidad queda del lado de las instituciones y asociaciones para asegurar una competencia justa e inclusiva. Hasta el momento todas las organizaciones parecen ir por detrás de la polémica, reaccionando tarde en lugar de definir reglas y categorías para que cualquier atleta pueda competir de manera adecuada.

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Redactor & Desarrollador web en El Punto Medio, especialista en periodismo de datos. Lic. en Ciencias de la Computación por la Universidad Nacional de Córdoba (UNC).

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